Entre fantasmas y móviles de última generación
Ya ha llegado la primavera al Corte Inglés. Lo sé porque he estado hoy en uno y he visto los carteles. Sin embargo, y aunque la moda de primavera pueda ser un tema apasionante, no es esto por lo que escribo el post. Hoy al mediodía me he acercado a un Corte Inglés, y mientras buscaba una de las treinta mil secciones intentando llegar a imagen y sonido he aparecido, y no es broma, en un ¡¡¡consultorio esotérico!!! Como lo leéis. El Corte Inglés tiene un consultorio esotérico en la sección de sonido. Que por otra parte, en que otro lugar podía estar, ya que si los espíritus tienen que comunicarse tendrán que recurrir sí o sí a la sección de sonido. ¿Para qué usar bolas de cristal si ahora existen los iphones? ¿Qué quieres contactar con algún espíritu? puedes usar la güija interactiva y mover la moneda a través de la pantalla táctil.
Estoy esperando ya los anuncios de esta nueva colección del Corte Inglés: "Ya han llegado los astros al Corte Inglés" y aparece Aramís Fuster con una música cursi, subiendo escaleras automáticas mientras brotan flores a cada paso. Y luego por supuesto, en cada centro se colocará una lona enorme con su cara.
Para los interesados, no he llegado a preguntar el precio de la sesión; aunque conociendo la marca será caro y además la responsable de leerte el futuro será una mujerica amargada que hizo un curso de cómo atender al cliente, aunque se la pinfla y directamente le atiende mal. Así que seguro que tras pagar cien mil euros sólo te dirá que te vas a morir, y que para evitarlo hagas deporte aprovechando las promociones de bicis estáticas que hay en la sección de deporte; 5ª planta, justo al lado del supermercado (nunca he terminado de entender en qué piensan al diseñar el interior del Corte Inglés).
Alucinada aún por mi descubrimiento e intentando descubrir qué tipo de estrategia extraña se han marcado este año los directivos del Corte Inglés para introducirse en el mercado esotérico; me he acercado a mi centro de depilación. Y ahí me ha ocurrido el segundo evento sobrenatural del día.
Se dice que todas las personas tenemos una doble en alguna parte del mundo. Bueno, la mía no está en alguna parte del mundo sino que vive Madrid y se depila en el mismo centro que yo. No sólo en el mismo centro, sino que las mismas partes del cuerpo, el mismo día y a la misma hora. Una mini yo!!! Bueno, digo mini por decir, que igual mide 4 metros y pesa 100kg, no la he visto; pero me he enterado que había otra Leyre García de Pamplona que tenía cita hoy a la misma hora. Las dos somos iguales, sólo que ella ha recibido una tratamiento corporal más que yo. Y no me he enterado porque haya ido cabina a cabina preguntando a las mujeres con tangas de papel e ingles depiladas cómo se llamaban; sino porque he tenido que convencer a 4 médicos de que yo no me estaba haciendo un tratamiento además de la depilación. Vamos, que me han insistido tanto que me he llegado a creer que igual sí me lo estaba haciendo y se me había olvidado; o que lo había perdido (que son dos cosas muy habituales en mí); pero tras revisar la agenda siete veces han descubierto que no era mi expediente. ¡¡¡Era el de mi doble!!! Así que si veis a otra yo por la calle, para distinguirla de mí, tendréis que tocarle la piel para ver si está suave; lo digo por si a alguno se le ocurre reconocerla mirando si tiene pelos en la axila; porque no funcionará ya que en eso somos iguales... (la respuesta es no, obviamente).
Y si aún así no termináis de decidir si estáis viéndome a mí o a la otra; acudid al Corte Inglés, tercera planta, segundo pasillo a la derecha; sección de detectores de la verdad... ¡Ah! ¿qué aún no está? Dadles tiempo...

mikelju dijo
Esto de los dobles es una cosa curiosa a más no poder. La de cosas que te pueden llegar a pasar porque una persona se llama igual que tú. Parece que el mundo se desbarata en cuanto coinciden los nombres. Me río yo del efecto 2000 (bueno, en su momento me reí)!!! Efecto nombre-y-apellido!!!!!
de todas formas, como a mi tb me ha pasado, nunca salgo de casa sin mi documentación, el libro de familia, la tarjeta de las vacunas, los 3 últimos recibos del móvil y el carnet de alberguista; no vaya a ser que me detengan por la calle porque un guineano de nombre similar al mio (tampoco hace falta que sea el mismo) ha llegado en patera por el Arga.
17 Abril 2009 | 10:58 AM