Cacharros y carritos
¿Cómo llamaríais al cacharro con el que empujamos un carrito de la compra? ¿Tirador del carrito? Porque no es un manillar, aunque tiene la misma función... curioso, ¿eh? (como ahora lo sepáis todos os odiaré).
Pues esta cuestión fundamental lleva atormentándome todo el día. Ya veis, he perdido 24 horas de mi vida pensando cómo llamar a una barra de metal que, para que nos vamos a engañar, ni siquiera agarro mucho. Tal vez si fuera más al supermercado, o estuviera más atenta al ir, descubriría que todo el mundo conoce su nombre. Seguro que durante estos veinticinco años he estado rodeada de gente que hablaba sin para de barras de carritos llamándolas por su nombre, y como yo iba pensando en mis cosas, no me enteraba. De hecho, seguro que hay alguna canción famosa que menciona la barra del carrito, y como yo desconocía la palabra, pensaba que el estribillo estaba en inglés; tipo el aserejé de las Ketchup... oye, que igual el nombre es "el aserejé del carrito" y yo pensando que era una chorrada sin significado. El próximo fin de semana que haga la compra probaré; le diré a la de la caja: perdona, es que intento sacar el carrito agarrándolo por el aserejé y no puedo. A ver qué cara pone, si es de susto será que no he acertado; o que soy la primera persona que acierta y por eso se queda en shock.
Qué mal ha hecho la palabra "cacharro" al lexico castellano. Yo soy capaz de tener una conversación entera utilizando únicamente las palabras cacharro, cosa y eso. En caso de que la conversación fuera por Messenger, utilizaría sólo kchrro, csa y eso; aunque ahora tendré que incluir aserejé entre mi vocabulario selecto... ¿cómo se acortará en la ortografía sms? ¿Asreg? Bueno, lo pensaré.
Lo más triste es que la cosa del carrito no es la única palabra que se me escapa. Otra que me parece muy complicada es celo. A ver, no soy corta, pero es que durante mi proceso de aprendizaje creo que ha habido un complot para que nunca supiera cómo es exactamente esta palabra. ¿Cello? ¿celo? Mis profesoras se divertían llamándola cada vez de una forma y ha llegado el momento en que, aunque esté pensando tres horas antes de hablar para decirla correctamente, siempre, y cunado digo siempre es siempre, me equivoco. Ya lo tengo asumido: nunca sabré silbar, y tendré que acabar siendo una pedante que diga "cinta adhesiva" para no quedar de boba por la vida. Menos mal que aunque sea pronuncio bien croqueta; otra gran enemiga de la humanidad. Si encima dijera cocreta... imaginaros que mal: "Pepe, vete a buscar las cocretas mientras sujeto el carrito por el aserejé". "Ja, dejé" "¿Qué dejé? Pues de jamón"... (sin comentarios, está siendo una semana muy larga).
Cuando nació mi primo, mi tía no quería llamarle Gabriel para que la gente no le acabara llamando Grabiel. Da igual, le llaman Grabiel, y yo llevaré la silleta empujando el aserejé... qué le vamos a hacer. Asumámoslo, todos somos un poco paletos algunas veces, pero tampoco podemos hacer nada para ocultarlo. ¿Qué voy a hacer? ¿Pegar todo con pegamento para no equivocarme? Ya me veo el día en que mi hijo tenga que comprar cello para el cole, intentar conseguir decírselo bien para que no quede de paleto por la vida va a ser más duro que contarle el cuento de las abejitas y las flores... "Mamá mamá, la profe ha dicho que vayamos a la papelería a comprar..." "Calla hijo, que tú has nacido porque los hombres y las mujeres follan... ¿alguna otra pregunta?" Seguro que le dejo tan alucinado que ya nunca vuelve a sacarme el tema de los artículos de papelería. Lo que no sé qué haré es cuando tengamos que coger el carrito de la compra... espero que no quiera acompañarme muy pronto, porque le casco que los reyes son los padres...

Jose Alberto dijo
Genial¡¡
Me has hecho reir a estas horas "impestentivas" :-) , y no sabes lo que te lo agradezco..
A partir de hoy, con tu permiso, también lo llamaré "aserejé" al asejeré.
Un saludo.
27 Marzo 2009 | 03:13 AM