Que llueva, que llueva...
La lluvia en Sevilla es una maravilla, pero en Madrid es una auténtica pesadilla.
Un día tormentoso y en la capital estalla el caos. Creo que en la ciudad existe una antigua creencia de que si se mojan se desharán como aspirinas efervescente; pequeñas couldinas andantes con acento. Por eso, ante la primera gota acuden todos raudos y veloces a protegerse… al coche. No sé si alguien les ha explicado que todos los transportes públicos mantienen el techo cuando llueve, porque en el momento en que ven avecinarse una nube negra, aquí coge el coche todo chichifú. Es más, si en una casa hay siete coches, cogen los siete, que no falte ni un ápice de protección. En la siguiente campaña de la comunidad para el Metro de Madrid, deberían decir:” descubre Madrid en metro… ¡y ahora tiene techo!” a ver si la gente se conciencia. Por ahora, como no es así, este terror irracional al agua es el causante de que luego huela tan mal en el metro: no se duchan, y si lo hacen, van con el coche. Así que sólo se lavan en los autolavados de automóviles o en su propia ducha con el coche (para lo que hay que tener una gran ducha, así que este método sólo lo utilizan los que viven en
Y sé que os preguntaréis, mis lectores no madrileños, ¿por qué les da miedo el agua? Bien, allá por 1492, un tal Cristobal Colón marchó de vacaciones a las playas tropicales de Sudamérica, y al llegar allí se encontró que era época estival en la zona, y todos los guiris, en aquella época llamados de otras formas como mayas, incas, aborígenes, etc; estaban ocupando tumbonas. Como a Colón eso de que se le pegue la arena le daba montón de asquito, le pidió a uno de los indios que le diera una de sus tumbonas, a lo que el aborigen le contestó que para eso tenía que ir a hablar con su sacerdote, que era quién las gestionaba. Así que Cristobal fue a ver al hechicero, y al llegar vio con sorpresa como el hombre estaba jugando con un pequeño ser que emitía una melodía similar al himno del Real Madrid. Era tan mono… así que Cristobal le propuso al sacerdote comprárselo para llevárselo de souvenir a Isabel
Así que si venís a Madrid cuando llueve, tened cuidado, protegeros en el metro… advertidos estáis, ahora ya es cosa vuestra si seguís o no mis instrucciones.


erremege dijo
Nooooooooooooooooooooooooooooooo
en el metro nooooooooooooooooooooo
que ya bastante insoportable es, cuando no llueve para que se nos metan todos cuando caen cuatro gotas....
además aquí en Madrid no saben lo que significa la palabra llover...las nubes cargadas de lluvia ven el cielo putrefacto de nuestra ciudad y la esquivan descargando las inundaciones consabidas en las lindes de esta ciudad...
paciencia Leyrecita, en Madrid eso es una de las primeras cosas que se aprende, que hay que ser paciente....
Besitos
29 Octubre 2008 | 01:40 PM